Seguirán amparos por la e-Contabilidad

Se estima que en este momento existen 35,000 amparos en contra de esta obligación, de los cuales 1,017 son promovidos por la Prodecon.

A pesar de que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) aplazó la entrega de la contabilidad electrónica —por supuestas fallas en el sistema— en los próximos 15 días se prevé que más contribuyentes recurran a la figura del amparo para no cumplir con dicha obligación.

El abogado fiscalista Hugo López Molina invitó a los contribuyentes a interponer un amparo contra el envío de la e-contabilidad; los causantes obligados en el 2016 aún tienen tiempo para hacerlo.

“En México hace falta que los ciudadanos sumen esfuerzos en una conciencia cívica para defender sus derechos. Mientras los mexicanos no hagamos valer la ley a través de las instancias jurídicas, seguiremos viviendo una situación de apatía”, dijo en entrevista.

Consideró que la implementación de la contabilidad electrónica es un instrumento que viola los derechos a la intimidad de los contribuyentes, afecta los derechos humanos y las garantías individuales, ya que el fisco cuenta con toda la información del pagador de impuestos.

Actualmente se tiene un registro de 35,000 amparos en contra de la e-contabilidad, de los cuales 1,017 fueron promovidos por la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente (Prodecon), y no se sabe con certeza cuándo serán resueltos por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

Se prevé, mencionó el especialista, que en los próximos 15 días se desate —nuevamente— una lluvia de amparos por parte de los causantes obligados en el 2016, con lo que la cifra final podría alcanzar al menos 70,000 medios de defensa interpuestos.

“Independientemente del resultado que brinde la Suprema Corte de Justicia de la Nación, positivo o negativo, ya que a veces tiene una tendencia política, los ciudadanos deben pelear por sus derechos, el amparo es un medio de defensa viable”, argumentó.

López Molina consideró que el ganar el amparo contra la e-contabilidad es como un juego de ajedrez, la moneda está en manos de la SCJN, y no se ponen a pensar que en dicha situación afectan los derechos patrimoniales de los pagadores de impuestos.

“El punto medular de esta historia, que empezó desde el 2014, es que si el causante no se ampara estará sujeto a la revisión constante de la autoridad que se convertirá en un big brother. A la gente no le gusta porque ello causa un daño a sus finanzas”, acotó.

La contabilidad electrónica es el registro de las transacciones en medios electrónicos que realizan los contribuyentes y el envío de archivos en formato XML a través del Buzón Tributario.

A partir de este año el envío de la e-contabilidad es obligatorio para toda la base de contribuyentes; es decir, para las personas morales, incluidas aquellas que tienen fines no lucrativos, así como para las personas físicas con actividad empresarial, las actividades profesionales con ingresos superiores a 2 millones de pesos y arrendamiento (siempre y cuando no utilicen la aplicación Mis Cuentas).

Los archivos digitales se envían a través del Buzón Tributario, en el apartado contabilidad electrónica, con firma electrónica.

El director general de la firma LHM Abogados Fiscalistas insistió a los contribuyentes a ejercer sus derechos e interponer un amparo contra el envío de la e-contabilidad.

El costo del proceso oscila entre los 2,000 pesos hasta los 50,000 pesos, ello depende de la firma que lo gestione. En su despacho el costo es de 12,000 pesos y en caso de ganar, el causante tendrá que pagar 6,000 pesos adicionales.

Los contribuyentes, explicó, tienen hasta el 28 de marzo para presentar el amparo, ya que los juzgados de Distrito trabajan todos los días. Procederá únicamente para los causantes que envíen en esta semana su contabilidad a marzo.

“Los 15 días para presentar el amparo se toman en cuenta desde el día en que se envió la contabilidad, tienen toda esta semana para hacerlo. Es un requisito anexar a la demanda de amparo el documento original del envío y recepción de la e-contabilidad”, concluyó.

Fuente: El Economista