México tardará 10 años en adaptarse a los juicios orales – Procuraduría Fiscal de la Federación

Los abogados aún deberán presentar pruebas físicas, como dictamen técnico, contable y financiero, aclaró el funcionario.

La sala de juicios orales de la PFF fue inaugurada hace un par de semanas. Foto Archivo EE: Hugo Salazar

El titular de la Procuraduría Fiscal de la Federación (PFF), Max Diener Sala, aseguró que a México le tomará en promedio 10 años adoptar en su totalidad el nuevo sistema penal acusatorio por la vía oral (juicios orales).

“Será un periodo de transición entre el sistema tradicional y el oral que podrá durar al menos 10 años para que se implemente en el país en su totalidad. Implica una gran carga de trabajo para todas las partes”, comentó.

En entrevista con El Economista, insistió en que los juicios orales en materia financiera y fiscal se implementarán de forma paulatina. Será un periodo de transición en el que se trabajará con los dos métodos (tradicional y oral).

“La reforma a los juicios orales data desde el 2008, es integral para todos los delitos que se cometen en el país a nivel federal. En la procuraduría sólo nos vamos a dedicar a los delitos financieros y fiscales”, dijo.

Los últimos datos disponibles (de los últimos 10 años) precisan que la PFF tiene en litigio alrededor de 31,000 millones de pesos como perjuicio ocasionado a la hacienda pública por la comisión de delitos fiscales.

Se tienen en trámite aproximadamente 1,800 investigaciones por delitos fiscales y financieros, y se le da seguimiento a poco más de 1,600 procesos penales ya iniciados. Con la transición a los juicios orales se espera recuperar el total del capital que actualmente está en litigio.

Max Diener Sala explicó que desde el 2013 a la fecha ya hay estados de la República Mexicana (Puebla y Durango) que implementaron de forma total el sistema oral acusatorio, aspecto en el cual ya se ha ido progresando.

Sin embargo, acotó, hay ocho estados en el país pendientes de implementarlo, pero se espera que se complete en su totalidad entre abril y pocos días antes de finalizar junio.

“El juicio se desahogará de una forma más expedita e integral, ya que todas las partes van a estar reunidas en una sala y van a tener que argumentar con la inmediación del juez para valer sus puntos y pruebas correspondientes”, explicó.

En su opinión, agregó, esta circunstancia permite generar una resolución más eficaz, eficiente y contundente. “Todas las piezas del conflicto se verterán en audiencias frente al juez y se van a tener que resolver”, añadió.

Se reduce el tiempo de 10 años 
a seis meses

Cuestionado sobre los tiempos que tomará desahogar conflictos con el nuevo sistema penal acusatorio oral, Diener Sala comentó que ahora se tendrán juicios expeditos en donde se podrán resolver en tres meses, medio año y, por mucho, en un año; antes, un caso tardaba en resolverse más de 10 años.

En la parte de juicios financieros y fiscales, el procurador fiscal de la Federación explicó que los abogados litigantes tendrán que seguir aportando pruebas físicas (dictamen técnico contable y financiero) para hacer valer la culpabilidad, omisión o fraude fiscal.

“El valor de esas pruebas sólo tendrá efectividad cuando convenzan al juez y el abogado defensor argumente en contra. En esta etapa de conflicto y contrariedad el juez podrá detectar más rápido quién tiene la razón”, añadió.

El punto medular, insistió, será la forma en que se argumente ante el juez el caso y su defensa, “esto lo que va a provocar es que los abogados hacendarios estén preparados para esta nueva etapa en donde lo más importante es la argumentación oral ante el juez”.

Además, si en la audiencia se comete algún error u otra circunstancia (elementos que no fueron contemplados desde el origen), se podría generar una situación en donde no prevalezca el objetivo del juicio oral y, por lo tanto, el caso se desahogue por la vía tradicional.

“Ése es el gran reto. En el fondo los juicios orales son una gran reforma en el sistema de justicia en México y que le servirá mucho al país en el futuro; en el fondo logra un sistema más equilibrado y transparente, ya que existe el principio básico de reparación del daño”, comentó.

En materia de delitos fiscales y financieros, dijo, el principal afectado (víctima) es el fisco federal; ahora los abogados hacendarios buscarán recuperar el daño que se ocasionó y su reparación.

Para adentrarse al nuevo sistema penal acusatorio por la vía oral, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público capacitó a más de 70 abogados hacendarios. Están especializados en temas fiscales y financieros bajo un formato oral.

Todos los contribuyentes podrán hacer uso del juicio oral

Diener Sala explicó que todos los contribuyentes (cuando generen un perjuicio al fisco federal), sin importar su tamaño, podrán recurrir al sistema penal acusatorio por la vía oral para arreglar su situación y reparar el daño.

“La comisión de los delitos fiscales se da en el momento en el que existe una omisión en una declaración anual, incluso en casos donde un contribuyente se da de alta con dos registros de su RFC; existen muchas causales distintas”, precisó.

Al mismo tiempo, aclaró que para cometer un delito fiscal no es necesario haber evadido millones de pesos: no hay un umbral en ese sentido. Se engloban también delitos de contrabando, no enterar impuestos, entre otros.

Admitió que algunos contribuyentes que tienen un juicio por daño fiscal o financiero, una vez entrado en vigor a 100% en el país, podrán optar por las nuevas ventajas del sistema oral aunque estén en el viejo sistema.

“La transitoriedad, como está prevista en la ley, es que todos los hechos (delitos) que sucedieron antes de que entre en vigor (dependiendo el estado) se desahoguen por la vía tradicional”, matizó.

El nuevo sistema permite hacer ajustes dependiendo de cómo va reaccionando el inculpado. Lo que se busca, concluyó, es resarcir el daño, pero (…) si se tiene una pena de cárcel por defraudación fiscal, podría disminuir el tiempo, dependiendo de cómo avance el juicio.

Fuente: ElEconomista.com.mx